
Pressebericht Kehler Zeitung 31.10.2025

Hola Maike, hola Stefan,
Quiero agradecerles a todos nuevamente. Aunque los niños pequeños de Bad Soden me miraron con recelo porque, siendo un niño grande, estaba esperando solo a "El pequeño pájaro de la tierra", me alegro mucho de haberme escapado del trabajo mucho antes y haber ido al teatro de Bad Soden. Es una verdadera alegría verlos actuar. Ya sea que la flauta haga vibrar el aire, ya sea que el topo revele tangiblemente todos sus deseos y sentimientos al público y este suspire con él, ya sea que la vaca rumie tan maravillosamente, ya sea que las moscas realicen una pequeña y descarada danza alrededor de los últimos excrementos, ya sea que las flores se eleven de la colina, ya sea que las mariposas revoloteen por el aire, ya sea que el gallo ofrezca su singular espectáculo de vuelo,
ya sea que los vestuarios enfaticen a los personajes, o, o, o…
Fue un verdadero placer. Aprendí muchísimo sobre el ritmo, los movimientos desapegados, el ritmo y las pausas, la pantomima, la voz y el estado de ánimo, la estructura tripartita de la actuación y mucho más… Me reí muchísimo. Incluso se me escaparon unas lágrimas. Estaba asombrada, asimilé muchísimo, me sentí profundamente conmovida y se me puso la piel de gallina. Y fue tan dulce ver,
cómo los niños subieron al escenario para verte de cerca otra vez.
Fuiste lo mejor de mi semana. Caminé hasta Schwalbach bajo la lluvia, sintiéndome increíblemente alegre e inspirada. De camino a casa, deseé poder hacer lo mismo. Cualquiera puede esperar cualquier cosa, pero no todos se emocionan de verdad. La forma en que das vida a este arte está tan llena de vitalidad, amor, dedicación y profesionalismo que es imposible no quedar cautivado.
¡Me quito el sombrero ante ustedes!
Muchas gracias y un cordial saludo.
Jana
Comentario de las visitantes Mona y Emma
Hoy me permitieron asistir con mi hija (la "mayor" que aparece al final con la foto).
¿Y qué puedo decir?
El teatro infantil suele ser muy aburrido para los padres y más una obligación...
Y entonces... me siento en esta silla en la librería y... ¡disfruto cada momento!
Cada abejita que vuela, cada puntillazo y cada revoloteo. ¡Me parto de risa al ver sus caras! ¡Y para nada lo siento como una tarea pesada!
¡Fue INCREÍBLE! ¡Tú fuiste INCREÍBLE!
¡No solo recogiste a mi hija de 9 años, sino también a su madre de 43 años!
¡Muchísimas gracias por una actuación tan magnífica!






